Entrevista con el Dr. Raúl Reyes Reynoso,

director de Reymex S.A. de C.V.

 

Director de Reymex

 

 

Productos Industriales Especializados Reymex, S.A. de C.V.

Carreteraco #6, Col. Parque San Andrés

Delegación Coyoacán, México 04040 D.F.

Tels. +52 (55) 5549 2157

reymex.com.mx

 

¿Cuánto tiempo tiene Reymex como empresa de pigmentos?

 

Reymex es una empresa que fue creada hace más de 40 años por mis padres, ambos químicos e ingenieros químicos. 40 años se dice fácil, pero el hecho es que esta compañía se ha mantenido como una empresa líder en el mercado de pigmentos y colorantes de alta calidad en México.

 

¿Cómo puede Reymex competir con las grandes empresas transnacionales?

 

El trato con el cliente es lo más importante. Una gran cantidad de empresas de buena reputación tratan al cliente como si le estuvieran haciendo un favor. Nosotros tratamos a nuestros clientes personalmente, ya sean chicos o grandes, pues a final de cuentas son ellos los que nos han mantenido en el nivel que estamos.

 

Por otro lado, nos preciamos de rapidez y exactitud en nuestro servicio. La idea que trato de transmitir a nuestros clientes es que con nosotros los problemas de color están resueltos. No vendemos sólo pigmentos, vendemos soluciones integrales y rápidas al problema de color.

 

¿Cuál es el problema mayor que enfrentan sus clientes en cuestión de coloración?

 

En general, cuando un cliente se acerca a una empresa cuyo fin principal es vender, poco se preocupan por los intereses del cliente. Nosotros tratamos de darles las mejores elecciones, las soluciones más baratas y más convenientes para cada aplicación. No queremos una venta de una sola vez: queremos un cliente fiel por muchos años, que confíe en nosotros y en nuestras soluciones. Por ello nos hemos mantenido como líderes en el mercado. El problema mayor de los clientes es que se acercan a empresas poco escrupulosas o que desconocen el negocio, y que acaban vendiéndoles productos de mala calidad, o peor aún, que pueden tener problemas a futuro. Casos como esos hemos visto por cientos.

 

 

¿Y la cuestión de seguridad?

 

La seguridad de nuestros clientes y del usuario final es primordial. Por un lado, Reymex tiene como consigna no manejar ningún tipo de pigmentos que contengan metales pesados que sobrepasen los niveles de cien partes por millón de metal libre. Para que se de una idea, sobrepasamos la norma de contenido de metales pesados por un margen altísimo: nuestros productos pueden llegar a sobrepasar la norma de seguridad por factor de 10 o 20,000 veces, lo cual hace que nuestros pigmentos sean sumamente seguros. La mayoría de nuestros productos tienen uno o varios componentes que cumplen certificaciones de la Food and Drug Administration, (USA), lo cual nos hace dormir bien a nosotros y a nuestros clientes. Bajo pedido específico y por escrito, podemos desarrollar colores donde el 100% de los componentes cumplan con los requerimientos de la Food and Drug Administration.

 

¿Y en relación a la medida de metales pesados?

 

Cumplimos, como norma general, con un la norma de 100 partes por millón máximo de metal soluble libre, lo cual nos da un alto grado de seguridad. Un error típico es el desconocimiento de la forma de medir el contenido de metales pesados en la industria del pigmentado de plásticos, pues incorrectamente toman la cantidad de metal total cuando deben de medir la cantidad de metal libre: esto es clásico en aquellos que inician en el medio del moldeado del plástico o que no hacen su tarea. No saben la diferencia entre medir metal total y libre.  Cuando desconocen los procedimientos de prueba, tratan de resolver el problema midiendo la cantidad total de metales pesados y no la cantidad de metal libre – un error de educación elemental.   Ello equivale a pedir un platillo en un restaurant y después reclamarle al chef que le adicionó sal (cloruro de sodio), sabiendo que el cloro es un gas sumamente tóxico y el sodio es un metal que reacciona violentamente con el agua. Si midiéramos la cantidad de metal total, la sal saldría reprobada, pero si medimos la cantidad de metal libre, como debe ser, sabemos que no tiene problema alguno: podemos comer la sal sin temor a envenenarnos con gas tóxico y sabiendo que no reaccionará violentamente con el agua. Estos errores son obvios y claros para la mayoría de las personas de alta competencia que trabajan en la industria, pero sin embargo siempre hay por ahí personal inexperto.

 

¿Cuál es el mayor orgullo de Reymex?

 

Nos hemos mantenido como proveedores de mercados súmamente demandantes, como el cosmético y el automotriz. Pocos logran mantenerse como proveedores del mercado automotriz, pues no tienen los controles que nosotros tenemos. Somos muy cuidadosos y ello nos hace confiables y por ello seguimos produciendo colores para automóviles. Cuando uno ve las piezas pigmentadas con nuestros productos en autos en Europa, en Estados Unidos, en Sudamérica… es un orgullo. Uno dice: "¡El color de este tablero de auto lo hicimos nosotros, aquí en México, y está recorriendo todo el mundo!"

 

Mencionó el mercado estadounidense. ¿Cómo lo maneja?

 

Contamos con oficinas en Estados Unidos. Es un mercado distinto al mexicano, con exigencias distintas, pero tratamos de dar las mejores soluciones cada uno de los países.

 

Parecería que al tener cuentas grandes, una empresa descuida a los clientes pequeños. ¿Cómo hacen para evitar este problema?

 

Todos nuestros clientes son importantes, grandes, medianos y chicos. Muchos son, antes que nuestros clientes, nuestros amigos. Nos tienen confianza por la experiencia que han tenido con nosotros por años. Los conocemos por nombre, no por la razón social de su empresa. Saben que pueden confiar en nosotros. Eso ha sido una pieza clave para nuestro éxito. Saben que pueden confiar en nosotros y que el servicio no se acaba a las cinco de la tarde, que si hay un problema a media noche, ahí estamos nosotros, igualando colores o entregando producto. Saben que si hay una urgencia, nosotros la resolvemos.

 

Habló de servicio integral en problemas de color. ¿Qué es eso?

 

No sólo resolvemos el problema inmediato. Tratamos de que el cliente ahorre lo más posible dentro de las posibilidades de formulación. Por ejemplo, ofrecemos el servicio de igualación de pigmentos rezagados. Muchas empresas tienen un stock de pigmentos en bodega que llevan años sin moverse. Es dinero perdido, si no se aprovecha.  Está ahí guardado, echándose a perder. Nosotros podemos ajustar los tonos para que se pueda utilizar ese pigmento sin que el cliente tenga que gastar más dinero. Es cuestión de aprovechar lo que se tiene, al máximo. Si nosotros hacemos que el cliente ahorre dinero, seremos proveedores confiables por muchos años. Sabemos que no hacemos la venta inmediata, pero la próxima vez que el cliente necesite pigmentos, recurrirá a nosotros.

 

 

¿Y en cuestión de apoyo técnico?

 

Ahí estamos nosotros. En ocasiones con el departamento de producción, en otras, dando pláticas sobre control de color, etc. Damos apoyo a nuestros clientes, porque gracias a ellos nos hemos mantenido como líderes en el mercado.

 

Trabajamos con pigmentos y colorantes en diversos grados de seguridad, desde el industrial, el de uso general, y hasta aquellos para ser utilizados en juguetes. Por ejemplo, a petición específica del cliente, podemos desarrollar algunos colores que cumplan con normas de bajo contenido de metales pesados o con las normas de Food and Drug Administration, en cuyo caso entregamos un certificado sellado, en original, al usuario de nuestros productos. Para seguridad de todos, insistimos en no trabajar con certificaciones implícitas o sobreentendidas: todo es por escrito y –sumamente importante- en original firmado y sellado. 

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